{"id":2726,"date":"2020-11-10T08:25:18","date_gmt":"2020-11-10T08:25:18","guid":{"rendered":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/?p=2726"},"modified":"2020-11-10T08:25:18","modified_gmt":"2020-11-10T08:25:18","slug":"desde-las-convicciones-cristianas-fratelli-tutti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/?p=2726","title":{"rendered":"Desde las convicciones cristianas &#8220;FRATELLI TUTTI&#8221;"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0Un an\u00e1lisis de la enc\u00edclica \u00abFratelli Tutti\u00bb\u00a0<\/strong><\/h2>\n<pre><span style=\"color: #808080;\">Desde http:\/\/www.revistapalabra.es\/fratelli-tutti-amistad-y-fraternidad-dialogo-y-encuentro\/<\/span><\/pre>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/s2.qwant.com\/thumbr\/0x380\/7\/6\/2cf8d2c0b1830798095e5e4c60f2db89667bb5d0a359f66f6e4ca90af5135b\/fratelli-tutti2.jpg?u=https%3A%2F%2Finfovaticana.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2020%2F10%2Ffratelli-tutti2.jpg&amp;q=0&amp;b=1&amp;p=0&amp;a=1\" alt=\"CON MI LUPA: 2020\" width=\"450\" height=\"253\" \/>La tercera enc\u00edclica del Papa Francisco<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\"><strong><em>Fratelli tutti<\/em><\/strong><\/a><strong><em>,\u00a0<\/em><\/strong>sobre la fraternidad y la amistad social,<strong>\u00a0es una enc\u00edclica social escrita desde las\u00a0<\/strong><em><strong>\u201cconvicciones cristianas\u201d<\/strong><\/em><strong>, ofrecida en di\u00e1logo a<\/strong>\u00a0todas las personas de buena voluntad. Esas convicciones cristianas est\u00e1n recogidas en la referencia al concilio Vaticano II:<em>\u00a0\u201cLos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc\u00edpulos de Cristo\u201d\u00a0<\/em>(Gaudium et spes, 1).<\/p>\n<p>Por tanto, arranca desde una mirada al mundo que\u00a0<em>\u201ces m\u00e1s que una as\u00e9ptica descripci\u00f3n de la realidad\u201d<\/em>. Supone un\u00a0<em>\u201cintento de buscar una luz en medio de lo que estamos viviendo\u201d<\/em>, una b\u00fasqueda abierta al di\u00e1logo y con el fin de \u201cplantear unas l\u00edneas de acci\u00f3n\u201d (n. 56). El m\u00e9todo es el propio del discernimiento \u00e9tico y pastoral, que trata, como indica la palabra, de distinguir el camino del bien para encauzar, superando los riesgos de las polarizaciones unilaterales, el obrar personal en el contexto de la sociedad y de las culturas.<\/p>\n<p>Al tratar de\u00a0<em>la fraternidad y la amistad social<\/em>, el Papa declara que se detiene en\u00a0<em>la dimensi\u00f3n universal de la fraternidad.\u00a0<\/em>No en vano una de las claves del documento es es el rechazo del individualismo.<strong>\u00a0\u201cTodos somos hermanos\u201d, miembros de la misma familia humana, que procede de un solo Creador, y que navega en la misma barca.\u00a0<\/strong>La globalizaci\u00f3n nos manifiesta la necesidad que tenemos de colaborar para promover juntos el bien com\u00fan y el cuidado de la vida, el di\u00e1logo y la paz.<\/p>\n<h4><strong>Un mundo marcado por el individualismo\u00a0<\/strong><\/h4>\n<p>Aunque no falta el reconocimiento de los avances cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos y de los esfuerzos de muchos por hacer el bien \u2013como se ha visto con ocasi\u00f3n de la pandemia\u2013, la mirada se encuentra ante\u00a0<em>\u201clas sombras de un mundo cerrado\u201d: manipulaciones, injusticias y ego\u00edsmos, conflictos, miedos y \u201ccultura de los muros\u201d<\/em>, xenofobia y desprecio de los d\u00e9biles. Se rompen los sue\u00f1os, falta un proyecto com\u00fan y es patente la dificultad para responder ante las crisis personalaes y sociales.<em>\u00a0\u201cEstamos m\u00e1s solos que nunca en este mundo masificado que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensi\u00f3n comunitaria de la existencia\u201d<\/em>\u00a0(n. 12).\u00a0\u00a0Todo ello manifiesta la\u00a0<em>\u201cacentuaci\u00f3n de muchas formas de individualismo sin contenidos\u201d\u00a0<\/em>(n. 13) y acontece ante<em>\u00a0\u201cun silencio internacional inaceptable\u201d\u00a0<\/em>(n. 29). Para superar el cinismo, llenar el vac\u00edo de sentido de la vida y evitar la violencia necesitamos, dice el\u00a0Papa,\u00a0<em>\u00abrecuperar la pasi\u00f3n compartida por una comunidad de pertenencia y de solidaridad\u00bb<\/em>\u00a0(n. 36).<\/p>\n<h4><strong>Apertura al mundo desde el coraz\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>\u00bfC\u00f3mo responder a esa situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo lograr una verdadera\u00a0<strong>apertura<\/strong>\u00a0al mundo, es decir una comunicaci\u00f3n que nos haga mejores y contribuya a mejorar la sociedad? El<strong>\u00a0Evangelio presenta la figura del\u00a0<\/strong><em><strong>buen samaritano\u00a0<\/strong><\/em>(cap\u00edtulo 2: \u201cUn extra\u00f1o en el camino\u201d)<em>.\u00a0<\/em>En \u00e9l hay algo que queda claro:<em>\u00a0\u00abLa existencia de cada uno de nosotros est\u00e1 ligada a la de los dem\u00e1s: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro\u00bb\u00a0<\/em>(n. 66). Estamos hechos para una\u00a0<strong>plenitud que solo se alcanza en el amor<\/strong>:<em>\u00a0\u201cNo es una opci\u00f3n posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede \u2018a un costado de la vida\u2019. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano\u00bb<\/em>\u00a0(68).<\/p>\n<p><strong>En nuestras vidas hay siempre una oportunidad para recomenzar a vivir la fraternidad.<\/strong>\u00a0Para responder a la pregunta \u00bfqui\u00e9n es mi\u00a0pr\u00f3jimo?, Jes\u00fas<em>\u00a0\u00abno nos invita a preguntarnos quienes son los que est\u00e1n cerca de nosotros, sino a volvernos nosotros cercanos, pr\u00f3jimos\u00bb\u00a0<\/em>(n. 80).<\/p>\n<p>Por eso\u00a0no hay excusas para la\u00a0<em>esclavitud, los nacionalismos cerrados y los maltratos<\/em><strong>\u00a0<\/strong>hacia los\u00a0que son diferentes:\u00a0<em>\u00abEs importante que la catequesis y la predicaci\u00f3n incluyan de modo m\u00e1s directo y claro el sentido social de la existencia, la dimensi\u00f3n fraterna de la espiritualidad, la convicci\u00f3n sobre la inalienable dignidad de cada persona y las motivaciones para amar y acoger a todos\u00bb<\/em>\u00a0(n. 86)<\/p>\n<p><strong>La\u00a0<\/strong><em><strong>apertura\u00a0<\/strong><\/em><strong>es palabra clave<\/strong>. Para \u201cpensar y gestar un mundo abierto\u201d (t\u00edtulo del cap\u00edtulo 3), se necesita un coraz\u00f3n abierto al mundo entero (cap\u00edtulo 4).\u00a0<strong>Una garant\u00eda es la apertura a la trascendencia, la\u00a0<em>apertura a Dios:<\/em>\u00a0<\/strong>\u00ab<em>Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios\u00bb<\/em>\u00a0(<em>1 Jn\u00a0<\/em>4,16).<\/p>\n<p>Declara Francisco:\u00a0<em>\u201cMe sent\u00ed especialmente estimulado por el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb, con quien me encontr\u00e9 en Abu Dabi para recordar que Dios \u2018ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos\u2019\u00a0<\/em>(<em>Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/em>, Abu Dabi, 4-II-2019) (5).<\/p>\n<p>Para los cristianos,<em>\u00a0\u201cla fe colma de motivaciones inauditas en reconocimiento del otro, porque quien cree puede llegar a reconocer que Dios ama a cada ser humano con un amor infinito y que \u2018con ello le confiere una dignitidad infinita\u2019 (Juan Pablo II, Mensaje a los discapacitados, 16-XI-1980)\u201d (n. 85). Prueba de ello es que \u201cCristo derram\u00f3 su sangre por todos y cada uno, por lo cual nadie queda fuera de su amor universal\u201d\u00a0<\/em>(Ibid)<\/p>\n<h4><strong>Apertura entre s\u00ed de las culturas<\/strong><\/h4>\n<p>Esto ha de manifestarse en las culturas:\u00a0<em>\u00abLas dem\u00e1s culturas no son enemigos de los que hay que preservarse, sino que son reflejos distintos de la riqueza inagotable de la vida humana.\u00bb<\/em>\u00a0(147), siempre desde y para las personas:\u00a0promover\u00a0<em>\u00abel valor del amor al vecino, primer ejercicio indispensable para lograr una sana integraci\u00f3n universal\u00bb<\/em>\u00a0(151).<\/p>\n<p>Al servicio de la persona y de las culturas, y de su apertura mutua, se sit\u00faa\u00a0<em>\u201cla mejor pol\u00edtica\u201d\u00a0<\/em>(t\u00edtulo del cap\u00edtulo 5), obra artesanal que debe estar\u00a0<strong>dirigida al bien com\u00fan<\/strong>, guiada por la fraternidad y la amistad social, impulsada por el amor.<em>\u00a0\u201c\u00bfCu\u00e1nto amor puse en mi trabajo, en qu\u00e9 hice avanzar al pueblo, qu\u00e9 marca dej\u00e9 en la vida de la sociedad, qu\u00e9 lazos reales constru\u00ed, qu\u00e9 fuerzas positivas desat\u00e9, cu\u00e1nta paz social sembr\u00e9, qu\u00e9 provoqu\u00e9 en el lugar que se me encomend\u00f3?\u201d\u00a0<\/em>(n. 197)<\/p>\n<h4><strong>Verdad y dignidad<\/strong><\/h4>\n<p>En el trasfondo de esa dimensi\u00f3n universal de la fraternidad humana que el Papa desea impulsar est\u00e1 lo que verdaderamente vale, porque\u00a0<strong>no todo vale lo mismo:<\/strong>\u00a0\u201cUna cultura sin valores universales no es una verdadera cultura\u00bb\u00a0 (Juan Pablo II,\u00a0<em>Discurso<\/em>\u00a02-II-1987) (146).\u00a0<strong>La verdad se descubre con la sabidur\u00eda, que comporta el encuentro con la realidad\u00a0<\/strong>(cf. n. 47). La verdad no se impone ni se defiende violentamente, sino que se abre en el amor. Tambi\u00e9n<strong>\u00a0la verdad de la dignidad humana<\/strong><em>: \u201cla inalienable dignidad de cada persona humana m\u00e1s all\u00e1 de su origen, color o religi\u00f3n, y la ley suprema del amor fraterno\u201d<\/em>\u00a0(n. 39). A la vez, la relaci\u00f3n del amor con la verdad le protege de ser mero sentimentalismo, individualismo\u00a0 o humanismo cerrado a la trascendencia (cf. n. 184),<\/p>\n<h4><strong>Dialogo, encuentro, b\u00fasqueda de la paz<\/strong><\/h4>\n<p><strong>El verdadero di\u00e1logo<\/strong>(ver cap\u00edtulo 6: \u201cDi\u00e1logo y amistad social\u201d)\u00a0<strong>\u00a0no tiene que ver con la mera negociaci\u00f3n en busca de beneficios particulares<\/strong><em>:\u00a0\u00abLos h\u00e9roes del futuro ser\u00e1n los que sepan romper esa l\u00f3gica enfermiza y decidan sostener con respeto una palabra cargada de verdad, m\u00e1s all\u00e1 de las conveniencias personales. Dios quiera que esos h\u00e9roes se est\u00e9n gestando silenciosamente en el coraz\u00f3n de nuestra sociedad\u00bb<\/em>\u00a0(n. 202).<\/p>\n<p>Tampoco con los consensos manipulados o los relativismos impuestos:\u00a0<em>\u201cAnte las normas morales que proh\u00edben el mal intr\u00ednseco no hay privilegios ni excepciones para nadie. No hay ninguna diferencia entre ser el due\u00f1o del mundo o el \u00faltimo de los miserables de la tierra: ante las exigencias morales somos todos absolutamente iguales\u201d<\/em>\u00a0(Juan Pablo II, Enc.\u00a0<em>Veritatis splendor,<\/em>\u00a096)<\/p>\n<p>Se hace necesario<strong>\u00a0buscar una nueva cultura que recupere la amabilidad<\/strong>. Recomenzar, en efecto, desde la verdad, junto con la justicia y la misericordia, con la artesan\u00eda de la Paz (ver cap\u00edtulo 7: \u201cCaminos de reencuentro\u201d)\u00a0. Por eso hay que oponerse a la guerra y a la pena de muerte.<\/p>\n<p>Las religiones est\u00e1n llamadas a colaborar en primera l\u00ednea en ese proyecto (ver cap\u00edtulo 8:\u201dLas religiones, al servicio de la fraternidad en el mundo).\u00a0<strong>No se puede hacer callar a Dios ni en la sociedad ni en el coraz\u00f3n del hombre<\/strong>:\u00a0\u201c<em>Cuando, en\u00a0nombre de una ideolog\u00eda, se quiere expulsar a Dios de la sociedad, se acaba por adorar \u00eddolos, y enseguida el hombre se pierde, su dignidad es pisoteada, sus derechos violados\u201d<\/em>\u00a0(n. 274). Los cristianos creemos que en \u00c9l se encuentra el aut\u00e9ntico manantial de la dignidad humana y de la fraternidad universal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Un an\u00e1lisis de la enc\u00edclica \u00abFratelli Tutti\u00bb\u00a0 Desde http:\/\/www.revistapalabra.es\/fratelli-tutti-amistad-y-fraternidad-dialogo-y-encuentro\/ La tercera enc\u00edclica del Papa Francisco\u00a0Fratelli tutti,\u00a0sobre la fraternidad y la amistad social,\u00a0es una enc\u00edclica social escrita desde las\u00a0\u201cconvicciones cristianas\u201d, ofrecida en di\u00e1logo a\u00a0todas las personas de buena voluntad. Esas convicciones cristianas est\u00e1n recogidas en la referencia al concilio Vaticano II:\u00a0\u201cLos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc\u00edpulos de Cristo\u201d\u00a0(Gaudium et spes, 1). Por tanto, arranca desde una mirada al mundo que\u00a0\u201ces m\u00e1s que una as\u00e9ptica descripci\u00f3n de la realidad\u201d. Supone un\u00a0\u201cintento de buscar una luz en medio de lo que estamos viviendo\u201d, una b\u00fasqueda abierta al di\u00e1logo y con el fin de \u201cplantear unas l\u00edneas de acci\u00f3n\u201d (n. 56). El m\u00e9todo es el propio del discernimiento \u00e9tico y pastoral, que trata, como indica la palabra, de distinguir el camino del bien para encauzar, superando los riesgos de las polarizaciones unilaterales, el obrar personal en el contexto de la sociedad y de las culturas. Al tratar de\u00a0la fraternidad y la amistad social, el Papa declara que se detiene en\u00a0la dimensi\u00f3n universal de la fraternidad.\u00a0No en vano una de las claves del documento es es el rechazo del individualismo.\u00a0\u201cTodos somos hermanos\u201d, miembros de la misma familia humana, que procede de un solo Creador, y que navega en la misma barca.\u00a0La globalizaci\u00f3n nos manifiesta la necesidad que tenemos de colaborar para promover juntos el bien com\u00fan y el cuidado de la vida, el di\u00e1logo y la paz. Un mundo marcado por el individualismo\u00a0 Aunque no falta el reconocimiento de los avances cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos y de los esfuerzos de muchos por hacer el bien \u2013como se ha visto con ocasi\u00f3n de la pandemia\u2013, la mirada se encuentra ante\u00a0\u201clas sombras de un mundo cerrado\u201d: manipulaciones, injusticias y ego\u00edsmos, conflictos, miedos y \u201ccultura de los muros\u201d, xenofobia y desprecio de los d\u00e9biles. Se rompen los sue\u00f1os, falta un proyecto com\u00fan y es patente la dificultad para responder ante las crisis personalaes y sociales.\u00a0\u201cEstamos m\u00e1s solos que nunca en este mundo masificado que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensi\u00f3n comunitaria de la existencia\u201d\u00a0(n. 12).\u00a0\u00a0Todo ello manifiesta la\u00a0\u201cacentuaci\u00f3n de muchas formas de individualismo sin contenidos\u201d\u00a0(n. 13) y acontece ante\u00a0\u201cun silencio internacional inaceptable\u201d\u00a0(n. 29). Para superar el cinismo, llenar el vac\u00edo de sentido de la vida y evitar la violencia necesitamos, dice el\u00a0Papa,\u00a0\u00abrecuperar la pasi\u00f3n compartida por una comunidad de pertenencia y de solidaridad\u00bb\u00a0(n. 36). Apertura al mundo desde el coraz\u00f3n \u00bfC\u00f3mo responder a esa situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo lograr una verdadera\u00a0apertura\u00a0al mundo, es decir una comunicaci\u00f3n que nos haga mejores y contribuya a mejorar la sociedad? El\u00a0Evangelio presenta la figura del\u00a0buen samaritano\u00a0(cap\u00edtulo 2: \u201cUn extra\u00f1o en el camino\u201d).\u00a0En \u00e9l hay algo que queda claro:\u00a0\u00abLa existencia de cada uno de nosotros est\u00e1 ligada a la de los dem\u00e1s: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro\u00bb\u00a0(n. 66). Estamos hechos para una\u00a0plenitud que solo se alcanza en el amor:\u00a0\u201cNo es una opci\u00f3n posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede \u2018a un costado de la vida\u2019. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano\u00bb\u00a0(68). En nuestras vidas hay siempre una oportunidad para recomenzar a vivir la fraternidad.\u00a0Para responder a la pregunta \u00bfqui\u00e9n es mi\u00a0pr\u00f3jimo?, Jes\u00fas\u00a0\u00abno nos invita a preguntarnos quienes son los que est\u00e1n cerca de nosotros, sino a volvernos nosotros cercanos, pr\u00f3jimos\u00bb\u00a0(n. 80). Por eso\u00a0no hay excusas para la\u00a0esclavitud, los nacionalismos cerrados y los maltratos\u00a0hacia los\u00a0que son diferentes:\u00a0\u00abEs importante que la catequesis y la predicaci\u00f3n incluyan de modo m\u00e1s directo y claro el sentido social de la existencia, la dimensi\u00f3n fraterna de la espiritualidad, la convicci\u00f3n sobre la inalienable dignidad de cada persona y las motivaciones para amar y acoger a todos\u00bb\u00a0(n. 86) La\u00a0apertura\u00a0es palabra clave. Para \u201cpensar y gestar un mundo abierto\u201d (t\u00edtulo del cap\u00edtulo 3), se necesita un coraz\u00f3n abierto al mundo entero (cap\u00edtulo 4).\u00a0Una garant\u00eda es la apertura a la trascendencia, la\u00a0apertura a Dios:\u00a0\u00abDios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios\u00bb\u00a0(1 Jn\u00a04,16). Declara Francisco:\u00a0\u201cMe sent\u00ed especialmente estimulado por el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb, con quien me encontr\u00e9 en Abu Dabi para recordar que Dios \u2018ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos\u2019\u00a0(Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan, Abu Dabi, 4-II-2019) (5). Para los cristianos,\u00a0\u201cla fe colma de motivaciones inauditas en reconocimiento del otro, porque quien cree puede llegar a reconocer que Dios ama a cada ser humano con un amor infinito y que \u2018con ello le confiere una dignitidad infinita\u2019 (Juan Pablo II, Mensaje a los discapacitados, 16-XI-1980)\u201d (n. 85). Prueba de ello es que \u201cCristo derram\u00f3 su sangre por todos y cada uno, por lo cual nadie queda fuera de su amor universal\u201d\u00a0(Ibid) Apertura entre s\u00ed de las culturas Esto ha de manifestarse en las culturas:\u00a0\u00abLas dem\u00e1s culturas no son enemigos de los que hay que preservarse, sino que son reflejos distintos de la riqueza inagotable de la vida humana.\u00bb\u00a0(147), siempre desde y para las personas:\u00a0promover\u00a0\u00abel valor del amor al vecino, primer ejercicio indispensable para lograr una sana integraci\u00f3n universal\u00bb\u00a0(151). Al servicio de la persona y de las culturas, y de su apertura mutua, se sit\u00faa\u00a0\u201cla mejor pol\u00edtica\u201d\u00a0(t\u00edtulo del cap\u00edtulo 5), obra artesanal que debe estar\u00a0dirigida al bien com\u00fan, guiada por la fraternidad y la amistad social, impulsada por el amor.\u00a0\u201c\u00bfCu\u00e1nto amor puse en mi trabajo, en qu\u00e9 hice avanzar al pueblo, qu\u00e9 marca dej\u00e9 en la vida de la sociedad, qu\u00e9 lazos reales constru\u00ed, qu\u00e9 fuerzas positivas desat\u00e9, cu\u00e1nta paz social sembr\u00e9, qu\u00e9 provoqu\u00e9 en el lugar que se me encomend\u00f3?\u201d\u00a0(n. 197) Verdad y dignidad En el trasfondo de esa dimensi\u00f3n universal de la fraternidad humana que el Papa desea impulsar est\u00e1 lo que verdaderamente vale, porque\u00a0no todo vale lo mismo:\u00a0\u201cUna cultura sin valores universales no es una verdadera cultura\u00bb\u00a0 (Juan Pablo II,\u00a0Discurso\u00a02-II-1987) (146).\u00a0La verdad se descubre con la sabidur\u00eda, que comporta el encuentro con la realidad\u00a0(cf. n. 47). La verdad no se impone ni se defiende violentamente, sino que se abre en el amor. Tambi\u00e9n\u00a0la verdad de la dignidad humana: \u201cla inalienable dignidad de cada persona humana m\u00e1s all\u00e1 de su origen, color o religi\u00f3n, y la ley suprema del amor fraterno\u201d\u00a0(n. 39). A la vez, la relaci\u00f3n del amor con la verdad le protege de ser mero sentimentalismo, individualismo\u00a0 o humanismo cerrado a la trascendencia (cf. n. 184), Dialogo, encuentro, b\u00fasqueda de la paz El verdadero di\u00e1logo(ver cap\u00edtulo 6: \u201cDi\u00e1logo y amistad social\u201d)\u00a0\u00a0no tiene que ver con la mera negociaci\u00f3n en busca de beneficios particulares:\u00a0\u00abLos h\u00e9roes del futuro ser\u00e1n los que sepan romper esa l\u00f3gica enfermiza y decidan sostener con respeto una palabra cargada de verdad, m\u00e1s all\u00e1 de las conveniencias personales. Dios quiera que esos h\u00e9roes se est\u00e9n gestando silenciosamente en el coraz\u00f3n de nuestra sociedad\u00bb\u00a0(n. 202). Tampoco con los consensos manipulados o los relativismos impuestos:\u00a0\u201cAnte las normas morales que proh\u00edben el mal intr\u00ednseco no hay privilegios ni excepciones para nadie. No hay ninguna diferencia entre ser el due\u00f1o del mundo o el \u00faltimo de los miserables de la tierra: ante las exigencias morales somos todos absolutamente iguales\u201d\u00a0(Juan Pablo II, Enc.\u00a0Veritatis splendor,\u00a096) Se hace necesario\u00a0buscar una nueva cultura que recupere la amabilidad. Recomenzar, en efecto, desde la verdad, junto con la justicia y la misericordia, con la artesan\u00eda de la Paz (ver cap\u00edtulo 7: \u201cCaminos de reencuentro\u201d)\u00a0. Por eso hay que oponerse a la guerra y a la pena de muerte. Las religiones est\u00e1n llamadas a colaborar en primera l\u00ednea en ese proyecto (ver cap\u00edtulo 8:\u201dLas religiones, al servicio de la fraternidad en el mundo).\u00a0No se puede hacer callar a Dios ni en la sociedad ni en el coraz\u00f3n del hombre:\u00a0\u201cCuando, en\u00a0nombre de una ideolog\u00eda, se quiere expulsar a Dios de la sociedad, se acaba por adorar \u00eddolos, y enseguida el hombre se pierde, su dignidad es pisoteada, sus derechos violados\u201d\u00a0(n. 274). Los cristianos creemos que en \u00c9l se encuentra el aut\u00e9ntico manantial de la dignidad humana y de la fraternidad universal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-2726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-caridad-y-justicia"],"aioseo_notices":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2726"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2726\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2727,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2726\/revisions\/2727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vicaria6.bizkeliza.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}